Las llamas comenzaron en un contenedor con materiales inflamables y generaron una densa columna de humo. La situación obligó a activar el protocolo de emergencia y a vaciar el edificio mientras los equipos de seguridad cerraban los accesos y guiaban a clientes y trabajadores hacia el exterior.
Nueve dotaciones de Bomberos del Ayuntamiento de Madrid se desplazaron hasta el recinto y controlaron el incendio en poco tiempo. La ventilación del área afectada se prolongó durante más tiempo por la cantidad de humo acumulada, mientras varias calles próximas permanecían cortadas para facilitar el operativo.
La evacuación se desarrolló de forma ordenada gracias a la coordinación de la seguridad privada, la Policía Municipal y la Policía Nacional. Un vigilante necesitó atención sanitaria por inhalación de humo, aunque su estado no revestía gravedad y no se registraron más heridos.
La investigación apuntó desde el principio a un origen intencionado. Según las primeras pesquisas, un hombre de 52 años habría provocado el fuego después de ser expulsado del centro comercial tras ser sorprendido robando en uno de los establecimientos.
El sospechoso habría arrojado una colilla encendida dentro del contenedor antes de abandonar la zona. Horas después, los agentes lo localizaron en la avenida de Monforte de Lemos, escondido entre varios vehículos, y procedieron a su detención.
El incidente afectó especialmente a quienes habían elegido La Vaguada para refugiarse del calor, pasar la tarde en familia o hacer compras. La evacuación dejó durante varias horas accesos cerrados, clientes esperando en el exterior y cambios en la circulación del entorno.
La escena deja uno de los centros comerciales más transitados del norte de Madrid recuperando poco a poco su actividad tras una tarde fuera de lo habitual. La rapidez del desalojo y de la extinción evitó consecuencias mayores en un recinto que recibe diariamente a miles de personas.