Madrid gana una alternativa distinta para fines de semana: un restaurante de parrilla recién abierto en el Monte de El Pardo, a menos de media hora del centro, que combina paseo a caballo con una comida contundente en entorno rústico rodeado de campo y caballos.
El foco son las brasas: cortes premium como T-bone, tomahawk, rib eye o bife de chorizo, embutidos clásicos (morcilla, chistorra, chorizo), mollejas, milanesa y guiños argentinos, junto a opciones de pescado (zamburiñas, pulpo, gambones) y guarniciones de verduras de temporada. Entrantes destacados: croquetas de chuleta o jamón, bikini de pastrami o aguacate braseado. Carta infantil para familias (hamburguesa de pollo, macarrones).
El local ha pasado de bar funcional de escuela de equitación a espacio cuidado con mesas vestidas y velas para cenas íntimas. Bodega clásica sin sorpresas, postres tradicionales (tarta de queso, tiramisú, coulant) y punto de carne adaptado al gusto español.
Horario: martes y miércoles solo mediodía; jueves a sábado mediodía y cena; cerrado lunes y domingos por la tarde. Ideal para escapadas familiares o planes diferentes sin salir de Madrid.
El Monte de El Pardo es uno de los pulmones verdes más extensos y desconocidos de la ciudad. Su cercanía y fácil acceso lo convierten en refugio habitual para quienes quieren desconectar sin alejarse demasiado. La presencia de escuelas de equitación y rutas a caballo ha dado forma a una pequeña comunidad que ahora suma este asador como punto de encuentro. La apertura de este restaurante añade una razón más para escaparse el fin de semana al Monte de El Pardo y lo convierte en uno de los mejores planes de ocio para desconectar cerca de Madrid.