Según Emergencias Comunidad de Madrid, el operario recibió un golpe en el pecho con la pala de una retroexcavadora. A su llegada, los sanitarios del SUMMA 112 encontraron al trabajador con un traumatismo torácico severo y en parada cardiorrespiratoria. Durante unos 40 minutos intentaron reanimarle, pero finalmente confirmaron su fallecimiento.
En el operativo participaron también los Bomberos del Ayuntamiento de Madrid, necesarios por las condiciones del túnel, y agentes de la Policía Municipal, que han abierto una investigación para esclarecer cómo se produjo el accidente. El trabajador pertenecía a una contrata externa y desarrollaba tareas de mantenimiento en la infraestructura ferroviaria.
Por ahora, no han trascendido más detalles sobre la dinámica exacta del impacto ni sobre las condiciones en las que se estaban realizando los trabajos. La investigación deberá determinar si se cumplieron todos los protocolos de seguridad y cómo pudo producirse el golpe con maquinaria pesada en un espacio cerrado.
El suceso recuerda una parte poco visible de la movilidad madrileña: los trabajos que se hacen de madrugada para que los trenes puedan circular cada mañana. Mientras la mayoría de la ciudad duerme, equipos técnicos revisan vías, túneles, señalización e instalaciones en condiciones que pueden ser exigentes y con margen de error reducido.
La C-5 es una de las líneas más importantes de Cercanías Madrid, conectando el sur y el suroeste metropolitano con el centro de la capital. Su mantenimiento es clave para miles de desplazamientos diarios, pero este accidente deja una evidencia dura: detrás de cada mejora y cada reparación hay trabajadores que asumen riesgos reales para que la ciudad siga funcionando.