El incidente ocurrió durante su actuación en el Unipol Forum, donde la artista intentó continuar el show pese a encontrarse mal. Sin embargo, el empeoramiento de su estado la obligó a detener el concierto antes de tiempo, tras confesar al público que llevaba horas enferma e incluso vomitando entre bastidores.
A pesar del susto, Rosalía ha tranquilizado a sus fans en redes sociales asegurando que se encuentra mejor tras recibir atención médica. Aun así, su estado de salud deja en el aire los próximos compromisos de la gira.
La incertidumbre se centra ahora en su concierto del 30 de marzo en el Movistar Arena, una de las citas más esperadas en Madrid. Por el momento, no hay confirmación oficial sobre posibles cambios, y todo dependerá de su evolución en los próximos días.
El episodio refleja la exigencia de las giras internacionales y el desgaste físico al que se enfrentan los artistas en directo. En el caso de Rosalía, conocida por la intensidad de sus espectáculos, cualquier contratiempo tiene un impacto inmediato en una agenda marcada por fechas clave y conciertos con entradas agotadas. Madrid, una de las paradas centrales del tour, sigue pendiente de su recuperación, en un momento en el que la expectativa del público se mezcla con la incertidumbre sobre si podrá volver al escenario a tiempo.