Cerca de 370 efectivos velarán por el desarrollo del encuentro, con presencia de unidades especializadas de la Policía Nacional y apoyo de Policía Municipal, servicios sanitarios y personal de seguridad privada.
Entre las medidas adoptadas destaca la prohibición de vender entradas en taquilla el mismo día del partido, así como controles reforzados en los accesos y la creación de zonas específicas para la afición visitante.
Se espera la llegada de más de 700 seguidores del AEK, en un estadio que reunirá a unas 15.000 personas. Este volumen obliga a extremar la coordinación para evitar incidentes y garantizar la convivencia.
El operativo también afectará a la movilidad en los alrededores del Estadio Municipal de Vallecas. Las autoridades recomiendan acudir con antelación para evitar aglomeraciones y facilitar los controles de seguridad.
En noches europeas, Vallecas cambia de ritmo. El fútbol concentra a miles de personas y transforma el barrio durante unas horas, obligando a equilibrar la pasión del deporte con la necesidad de seguridad en uno de los puntos más intensos de la ciudad.