La propuesta se ha presentado a través de Decide Madrid, dentro del proceso de Presupuestos Participativos. Para que pueda seguir adelante, necesita reunir 1.000 apoyos antes del 30 de junio, un plazo corto que convierte estos días en decisivos para la iniciativa.
La participación está abierta a personas mayores de 16 años empadronadas en Madrid. El trámite se realiza a través de la web municipal, donde los vecinos pueden registrarse y apoyar el proyecto si quieren que el homenaje sea valorado dentro del proceso participativo.
La estatua propuesta sería de bronce y se colocaría sobre una pilastra, con una presencia similar a otros monumentos del entorno de Colón. La asociación busca que la figura de Ignacio Echeverría no quede limitada al recuerdo familiar o privado, sino que forme parte del espacio público de la ciudad.
El homenaje tendría una carga simbólica clara. Ignacio Echeverría se convirtió en un referente de valentía y solidaridad después de enfrentarse a los atacantes durante el atentado de London Bridge. Su monopatín, con el que intentó defender a una de las víctimas, acabó asociado a una imagen de coraje cívico que todavía emociona a muchas personas.
La Plaza de Colón no es un lugar cualquiera para una iniciativa así. Es uno de los puntos más transitados de Madrid, cruce entre el paseo de la Castellana, Recoletos y barrios como Chamberí y Salamanca. Cada día pasan por allí vecinos, trabajadores, turistas y estudiantes, lo que daría al monumento una visibilidad constante.
El proyecto también abre una conversación sobre qué historias decide recordar Madrid en sus calles. Más allá de grandes nombres políticos o militares, la propuesta pone el foco en una persona común cuya reacción en un momento extremo acabó convertida en ejemplo de ayuda y compromiso.
El posible homenaje a Ignacio Echeverría busca dejar algo más que una escultura. Quiere recordar que la ciudad también se construye con gestos de valentía anónima, con memoria compartida y con referentes capaces de hablar a quienes cruzan una plaza sin conocer toda la historia que hay detrás.