La situación es especialmente complicada en la M-50, a la altura de Las Rozas, donde un accidente ha generado hasta dos kilómetros de circulación densa en dirección a la A-6. También se registran problemas en la A-1, en puntos como San Agustín de Guadalix y el entorno del Circuito del Jarama, donde el volumen de vehículos ralentiza la marcha.
Otros accesos clave tampoco escapan al aumento de tráfico. La A-3 en Rivas, la A-5 en Arroyomolinos y la M-501 en Navas del Rey presentan retenciones que obligan a reducir la velocidad y a replantear rutas para evitar esperas prolongadas.
El ambiente en las carreteras y estaciones refleja el inicio del puente: salidas escalonadas, más movimiento del habitual y una ciudad que empieza a vaciarse a medida que avanza la mañana. Para muchos conductores, la clave está en anticiparse o buscar itinerarios alternativos.
En días como este, la red viaria funciona al límite de su capacidad. Cada incidente amplifica los retrasos y afecta a miles de personas, recordando hasta qué punto los festivos condicionan la movilidad y obligan a ajustar horarios, rutas y planes desde el primer momento.