El edificio de Prado 30, hasta ahora en desuso, inicia una transformación ambiciosa que busca dar un giro al centro de Madrid. Con las obras ya en marcha, el proyecto combinará un centro cultural y un centro de salud en un mismo espacio, ofreciendo a vecinos y visitantes una propuesta poco habitual: cuidar el cuerpo y alimentar el alma sin salir del barrio. Impulsado por el Ayuntamiento, el plan no solo reactiva un inmueble olvidado, sino que promete dinamizar la zona con nuevos servicios públicos y actividad social. Prado 30 será más que una reforma: un punto de encuentro para el bienestar y la vida cultural madrileña.