Pedro Sánchez ha vuelto a poner el foco en Campamento, una zona que llevaba meses paralizada, al visitarla junto a tres ministros y el delegado del Gobierno. La cita, celebrada seis meses después de obtener la licencia para reactivar el área, ha dejado de lado al Ayuntamiento y a figuras locales como Reyes Maroto.
El presidente del Gobierno llegó saludando a asociaciones vecinales, recordando su etapa como concejal y mostrando cercanía con los vecinos. Sin embargo, la presencia de dos ministros sin competencias en vivienda ha llamado la atención, reforzando el carácter político del evento.
La visita, a poco más de un año de las elecciones, ha transformado un acto institucional en un mitin de partido. Sánchez y su equipo buscan dar un impulso político a la iniciativa de Campamento en un momento clave para su formación.