Madrid ha dado un giro radical en la lucha contra la suciedad urbana. En el primer mes de las nuevas patrullas conjuntas de Policía Municipal e inspectores de limpieza, el Ayuntamiento ha impuesto 111 sanciones por abandono de residuos junto a los contenedores.
El operativo, que arrancó hace apenas un mes, se ha desplegado con especial intensidad en los distritos de Centro, Salamanca, Tetuán, Puente de Vallecas y Usera. Estas zonas han sido el epicentro de la vigilancia, con agentes y técnicos actuando de forma discreta para detectar infracciones.
El 75% de las multas, que pueden alcanzar hasta 1.100 euros, ha recaído en el sector comercial. El objetivo es claro: reducir la basura abandonada y mejorar la imagen de la ciudad, sancionando a quienes incumplen las normas municipales.
Las patrullas, que operan de manera encubierta, buscan sorprender a los infractores en pleno acto. La estrategia ha generado sorpresa entre vecinos y comerciantes, que ahora miran con recelo cada movimiento cerca de los contenedores.