El proyecto se ubicará en Monte Rozas, uno de los barrios con más crecimiento del municipio. Las nuevas viviendas se distribuirán en tres edificios de baja altura y ofrecerán opciones de uno, dos y tres dormitorios. Todas incluirán trastero, al menos una plaza de garaje y espacios exteriores como terraza o jardín, una característica cada vez más valorada por quienes buscan calidad de vida sin salir del entorno metropolitano.
La promoción incorpora además servicios poco habituales en este tipo de desarrollos. Los futuros inquilinos tendrán acceso a piscina, gimnasio, pista de pádel, salas comunitarias, espacios de coworking, zonas para practicar yoga o pilates, áreas de calistenia y aparcamientos para bicicletas. El objetivo es crear un entorno residencial que responda a nuevas formas de vivir, trabajar y relacionarse.
La actuación se levantará en una parcela municipal situada en la calle Aristóteles, cerca del centro de salud y de la zona comercial de Monterrozas. La construcción y gestión del complejo se realizará mediante una concesión sobre suelo público, una fórmula cada vez más utilizada para impulsar vivienda asequible sin asumir directamente la promoción.
Esta iniciativa llega en un momento en que el acceso a la vivienda se ha convertido en una de las principales preocupaciones de los menores de 35 años. Los elevados precios de compra y alquiler en gran parte de la Comunidad de Madrid han dificultado la emancipación y han obligado a muchos jóvenes a retrasar decisiones personales y familiares.
La nueva promoción se suma a las más de 500 viviendas protegidas que ya están en desarrollo en otros puntos de Las Rozas, reforzando una estrategia que busca aumentar la oferta residencial para quienes quieren seguir viviendo en el municipio sin asumir los precios del mercado libre.
Monte Rozas se ha consolidado como uno de los enclaves más demandados del noroeste madrileño gracias a sus zonas verdes, equipamientos, colegios y buenas conexiones con la capital. La llegada de estas viviendas protegidas puede abrir una oportunidad real para muchos jóvenes que crecieron en la zona y que hasta ahora veían cada vez más difícil quedarse a vivir cerca de su entorno habitual.