La movilidad en Madrid da un paso más hacia la sostenibilidad. La Comunidad ha aprobado una inversión de cinco millones de euros para quienes decidan retirar de circulación su coche sin distintivo ambiental y, si lo desean, apostar por un vehículo eléctrico. Esta medida, incluida en el Plan Mueve Madrid, busca aliviar el impacto de las restricciones de tráfico en el centro y en los barrios afectados por las zonas de bajas emisiones.
El 30% de las ayudas se reservarán para quienes residen o trabajan en áreas con más limitaciones de circulación. El objetivo es claro: facilitar la vida a quienes más notan los cambios en la movilidad urbana y acelerar la renovación del parque automovilístico madrileño.
Podrán solicitar estas ayudas tanto particulares mayores de edad residentes en municipios de la región como autónomos y pequeñas empresas. La iniciativa se enmarca en la Estrategia de Energía, Clima y Aire de la Comunidad de Madrid 2023-2030, que apuesta por un transporte más eficiente y respetuoso con el entorno.
Desde que arrancó el programa, ya se han recibido más de 6.300 solicitudes, la mayoría para el desguace de vehículos sin etiqueta ambiental. Más de la mitad de quienes optan por esta vía prefieren recibir 1.000 euros por entregar su coche antiguo, mientras que otros eligen la opción de 2.000 euros si compran un vehículo nuevo con etiqueta Cero o ECO. También hay quienes prefieren el abono transporte durante tres años o un bono para compartir coche, aunque son menos frecuentes.
En cuanto a la compra de bicicletas y vehículos eléctricos, la demanda se concentra casi por completo en las bicicletas de dos ruedas, con más de 1.700 solicitudes. El plazo para presentar instancias sigue abierto hasta el 31 de diciembre de 2026 y toda la información está disponible en la web institucional de la Comunidad de Madrid y del Plan Mueve.
El Plan Mueve Madrid se ha convertido en una referencia para quienes buscan alternativas de movilidad más limpias en la ciudad. Cada convocatoria ajusta sus condiciones para adaptarse a las necesidades reales de los barrios y de quienes se mueven a diario por la capital.