Sanidad recomienda utilizar mascarilla FFP2 y gafas de protección si es necesario permanecer en la calle. El aviso se extiende al conjunto de la Comunidad de Madrid, donde la presencia de partículas finas en suspensión ha empeorado la calidad del aire.
Dentro de las viviendas, la indicación es mantener puertas y ventanas cerradas y evitar ventilar mientras persista el episodio. Quienes utilicen aire acondicionado deben activar, cuando sea posible, el modo de recirculación para impedir que entre aire del exterior.
Las precauciones son especialmente importantes para niños, personas mayores y pacientes con enfermedades respiratorias o cardiovasculares. También conviene vigilar síntomas como dificultad para respirar, dolor en el pecho, tos persistente o sensación de ahogo y solicitar atención médica si aparecen.
La alerta también afecta a planes habituales de verano. Correr, pasear durante largos periodos, entrenar en parques o pasar la tarde en terrazas deja de ser recomendable mientras el humo siga cubriendo parte de la región.
En las calles, las mascarillas han vuelto a formar parte del paisaje, sobre todo entre quienes trabajan al aire libre o deben cruzar la ciudad a pie. Algunas familias también han reducido las salidas con niños y mascotas para limitar la exposición.
Las estaciones de medición de la calidad del aire permiten seguir la evolución de las partículas y comprobar cuándo empiezan a mejorar las condiciones. Hasta entonces, la escena deja una ciudad con menos ventanas abiertas, menos actividad exterior y una atención especial a quienes soportan peor el aire contaminado.