El Ayuntamiento de Majadahonda ha dado un paso importante en la atención a las personas mayores al multiplicar por más de dos el presupuesto destinado a la teleasistencia municipal. El servicio, que ahora cuenta con 850 terminales digitales, busca mejorar la seguridad y el acompañamiento de quienes viven solos o en situación de vulnerabilidad. La inversión anual ha pasado de 93.000 a 211.000 euros, lo que ha permitido ampliar la cobertura y renovar completamente los dispositivos, dejando atrás la tecnología analógica.
Durante una visita al Centro de Atención gestionado por Ilunion Sociosanitario, la alcaldesa Lola Moreno explicó que el objetivo es ofrecer una atención más personalizada y reforzar la protección las 24 horas. Los nuevos terminales permiten detectar riesgos, cambios de rutina o periodos de inactividad, facilitando una respuesta rápida ante cualquier incidencia. La concejala de Bienestar Social, Marina Arines, subrayó que el servicio también ayuda a combatir la soledad no deseada, gracias a llamadas de seguimiento, apoyo emocional y recordatorios de medicación o citas médicas.
La modernización incluye 50 detectores de caídas y movimiento, más de 350 sensores de humo, fuego y gas, y dispositivos móviles con GPS y botón SOS. Además, se han incorporado terminales adaptados para personas con dificultades auditivas y una unidad móvil que puede desplazarse a los domicilios cuando es necesario. Actualmente, cerca de 900 personas, entre titulares y convivientes, se benefician de este servicio, dirigido a mayores de 65 años en situación de vulnerabilidad o discapacidad, previa valoración social.
El Centro de Atención de Ilunion Sociosanitario, ubicado en Majadahonda, se ha convertido en un referente local en la gestión de servicios de teleasistencia. Su equipo combina tecnología avanzada y atención humana para responder a las necesidades de los usuarios. La colaboración con el Grupo Social ONCE ha permitido adaptar el servicio a los nuevos retos sociales y tecnológicos, manteniendo el foco en la calidad de vida y la autonomía de las personas mayores. Madrid ya empieza a moverse en esa dirección, apostando por soluciones que conectan tecnología y cercanía.