Arrancan en febrero las obras del nuevo bulevar entre Cibeles y la Puerta de Alcalá. Se invertirán 6,1 millones y se plantarán 57 árboles. El proyecto recupera el trazado histórico y renueva aceras, jardines y mobiliario. Descubre todos los detalles y cambios previstos.
Madrid inicia en febrero la esperada remodelación de la calle Alcalá, entre Cibeles y la Puerta de Alcalá. El proyecto, con una inversión de 6,1 millones de euros, estará listo en el primer trimestre de 2027. La intervención cuenta con el respaldo de la UNESCO y organismos patrimoniales.
La reforma busca devolver a la calle su trazado histórico y realzar la Puerta de Alcalá, creando un paseo central de casi cuatro metros y un carril bici segregado en el lado sur. Se reducirán los carriles para coches, ampliando la acera norte y permitiendo la plantación de 57 nuevos árboles de gran tamaño.
El diseño incluye franjas de arbustos en aceras y paseo central, renovación de pavimentos y asfalto, nuevo alumbrado público y mobiliario urbano. Además, se reorganizarán los espacios para terrazas y veladores.
La Puerta de Alcalá se integrará visual y funcionalmente, con la remodelación de su jardín siguiendo un diseño del siglo XIX. Esto facilitará la conexión peatonal entre Alcalá y el área triangular adyacente.
En la calle Alfonso XI, se ampliará la acera oeste y se cambiará el estacionamiento a línea, permitiendo una nueva alineación de árboles. Los pavimentos se adaptarán al estilo de la renovada Alcalá.
Por último, la calle Pedro Muñoz Seca se ajustará en su embocadura para adaptarse a la nueva configuración de Alcalá.