La respuesta de la afición ha sido inmediata. Las 15.000 entradas gratuitas se agotaron en apenas hora y media, una señal del enorme interés que ha despertado una final que puede llevar a la selección española a conquistar su segundo Mundial.
El recinto abrirá a las 19:30 h, una hora y media antes del partido, previsto para las 21:00 h. La espera estará animada con música en directo de DJ Nano, que pondrá ambiente en una noche pensada para vivirse como algo más que una retransmisión deportiva.
La iniciativa se suma a las pantallas ya previstas en otros puntos de Madrid, como la plaza de Colón y Madrid Río. La diferencia es que el Movistar Arena ofrece un espacio cubierto, con gran capacidad y servicios propios de un recinto acostumbrado a grandes conciertos y eventos multitudinarios.
Para quienes consiguieron entrada, la recomendación será llegar con margen. Aunque el acceso esté garantizado para los titulares, una final del Mundial mueve mucha gente a la vez y puede generar colas, controles, aglomeraciones en el transporte público y mucho movimiento en el entorno de Goya y Felipe II.
La final se jugará el domingo 19 de julio a las 21:00 h en Nueva York-Nueva Jersey. España llega tras eliminar a Francia por 2-0 en semifinales y espera rival entre Inglaterra y Argentina, en un duelo que terminará de definir el cartel de una noche histórica.
El plan también tendrá impacto en la ciudad. Bares, terrazas, transporte público, plazas y grandes pantallas concentrarán a miles de personas, con Madrid convertida durante unas horas en una gran fan zone repartida por distintos barrios.
La cita deja una imagen clara de cómo se viven hoy las grandes finales: ya no basta con ver el partido en casa. Madrid busca espacios compartidos, pantallas enormes, música y ambiente de grada para convertir una noche de fútbol en una celebración urbana, incluso antes de saber si la copa acaba en manos de España.