La celebración recuerda el encuentro de 1927 en el Ateneo de Sevilla, cuando un grupo de jóvenes escritores se reunió para homenajear a Luis de Góngora en el tercer centenario de su muerte. De aquel impulso salieron algunos de los nombres más decisivos de la cultura española del siglo XX: Federico García Lorca, Rafael Alberti, Luis Cernuda, María Teresa León, María Zambrano, Concha Méndez, Luis Buñuel o Salvador Dalí, entre otros.
El teatro tendrá un peso enorme. El Fernán Gómez. Centro Cultural de la Villa programará montajes como La profanación de Don Juan. Delirio de Buñuel, Dalí y Lorca y Doña Jimena Díaz de Vivar, gran señora de todos los deberes, de María Teresa de León. El Teatro Español apostará por Lorca con Yerma, La casa de Bernarda Alba y Bodas de sangre, además de recuperar textos de autoras vinculadas al 27.
Matadero Madrid será otro de los puntos fuertes. La Nave 10 abrirá enero con 27 Generation Tour y en mayo llegará Poemas para un cuerpo, una pieza de Antonio Ruz y Alberto Conejero inspirada en versos de Luis Cernuda. También habrá flamenco, danza contemporánea y propuestas escénicas que buscan sacar al 27 del formato de homenaje solemne y llevarlo a lenguajes más actuales.
El cine tendrá su propio recorrido. Cineteca Madrid dedicará ciclos a la relación de estos autores con la pantalla, incluidos títulos como Viaje a la luna, inspirado en el guion de García Lorca, o películas vinculadas a Alberti, Bergamín y Altolaguirre. El Institut Français y el Instituto Cultural de México se sumarán con un ciclo dedicado a Buñuel en marzo.
Los museos municipales también entran en la programación. El Museo de Historia de Madrid, el Museo de Arte Contemporáneo, el Palacio de El Capricho y la Imprenta Municipal-Artes del Libro preparan exposiciones y actividades propias. El Palacio de Liria mostrará primeras ediciones de algunos autores clave, una forma de acercarse al 27 no solo desde los escenarios, sino también desde los libros como objetos de época.
La parte más cercana estará en las bibliotecas. Habrá recitales, clubes de lectura, talleres, guías temáticas y “Rincones de lectura del 27” durante todo el año. También se dedicará una programación especial a Las Sinsombrero, las creadoras que durante mucho tiempo quedaron fuera del relato principal de la generación.
Madrid tiene una relación muy directa con el 27. Muchos de aquellos autores pasaron por sus cafés, residencias, teatros, imprentas y tertulias. Por eso el centenario no se plantea solo como una mirada al pasado, sino como una manera de volver a ocupar la ciudad con sus voces. No para ponerles una vitrina y cerrar el tema, sino para comprobar qué queda de ellos cuando sus poemas, películas y obras vuelven a circular por los barrios.