La ciudad convierte el ahorro energético en un recurso económico: la Empresa Municipal de Transportes (EMT) monetizará la energía ahorrada gracias a los autobuses eléctricos, la renovación de Bicimad y una gestión más eficiente de sus cocheras.
Hasta 2030, la EMT podrá vender los volúmenes de ahorro energético verificados y los correspondientes certificados en el marco de un acuerdo con Iberdrola. No se trata solo de las soluciones ya implantadas, sino también de las medidas futuras que se adopten dentro del proceso de modernización del transporte y sus infraestructuras.
El mecanismo es sencillo: la energía no consumida se valora económicamente y se comercializa, generando ingresos adicionales para la ciudad. Estos fondos servirán para seguir avanzando hacia un transporte sin emisiones, ampliar la flota eléctrica y reforzar Bicimad, demostrando que la sostenibilidad también puede traducirse en beneficios económicos urbanos.