El Ayuntamiento de Madrid ha paralizado de forma cautelar la demolición del antiguo restaurante senegalés Baobab, ubicado en la calle Cabestreros de Lavapiés. La suspensión afecta a dos edificios donde se planeaba levantar un hostal cápsula con más de 200 camas, un proyecto que había generado controversia en el barrio.
El inmueble, situado frente a la plaza de Nelson Mandela, no cuenta con protección urbanística, ya que no figura en el Catálogo de Edificios del Plan General de Ordenación Urbana. Así lo ha confirmado el alcalde José Luis Martínez-Almeida, quien ha explicado que la licencia de obras queda suspendida mientras se aclara la situación patrimonial del edificio.
La decisión llega tras la denuncia presentada por el PSOE de Madrid ante la Fiscalía Provincial. El partido reclama frenar la reforma por el «alto valor patrimonial» del inmueble, considerado uno de los pocos testigos del siglo XVII que aún se conservan en la zona.
El consistorio ha solicitado un informe a la Dirección General de Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid para determinar si el edificio merece protección. Hasta recibir respuesta, cualquier intervención queda en pausa.
La empresa Urbex Arquitectura, responsable del proyecto, había anunciado la transformación del espacio en un hotel de concepto innovador, con habitaciones compartidas y literas en cubículos independientes. Por ahora, el futuro del emblemático Baobab permanece en el aire.