Las autoridades regionales han ampliado las capacidades de la atención primaria, incorporando nuevos programas de apoyo para pacientes con patologías de larga duración. A partir de este mes, los centros de salud comenzarán a atender a personas con enfermedad renal crónica y dolor no oncológico persistente, con especial atención a la detección temprana y al seguimiento integral.
Las medidas se dirigen principalmente a pacientes de grupos de riesgo, como personas con diabetes, hipertensión, obesidad y adultos mayores. Los médicos y el personal de Enfermería de atención primaria podrán identificar alteraciones en fases iniciales y acompañar a los pacientes mediante planes de seguimiento individualizados, lo que permitirá frenar la progresión de las enfermedades y mejorar la calidad de vida.