El desabastecimiento afecta especialmente a la capital, donde numerosos establecimientos llevan jornadas respondiendo que ya no tienen unidades disponibles. La situación se repite también entre quienes buscan material a última hora para desplazarse a municipios como Buitrago del Lozoya o Somosierra, dos de los lugares con mejores condiciones para observar la totalidad.
La escasez alcanza igualmente a las gafas gratuitas. La ONCE ha distribuido cerca de dos millones de unidades en toda España y los recursos municipales de Madrid también han registrado una elevada demanda. El Ayuntamiento ya ha descartado ampliar a última hora las remesas inicialmente previstas en bibliotecas y otros espacios culturales.
Las tiendas de fotografía están viviendo una situación similar. Fotocasión, uno de los establecimientos especializados del centro, agotó los filtros para cámaras, móviles y equipos de vídeo después de vender unas 300 unidades la semana pasada. Solo el lunes recibió más de medio centenar de llamadas preguntando por nuevas existencias.
La fiebre de última hora no se limita a Madrid. A un día del eclipse, farmacias, ópticas y comercios de distintas ciudades españolas registran problemas de stock, mientras algunos precios han aumentado en plataformas de venta online. Los expertos insisten en que la falta de disponibilidad no debe llevar a utilizar productos improvisados o sin garantías.
Para observar el Sol con seguridad, las gafas deben cumplir la norma ISO 12312-2:2015 y contar con marcado CE. No sirven las gafas de sol convencionales, radiografías, cristales ahumados ni filtros caseros. También es peligroso mirar a través de prismáticos, telescopios o cámaras sin filtros solares específicamente diseñados para colocarse delante del objetivo.
El eclipse comenzará a ser visible en Madrid hacia las 19:30 horas y alcanzará su momento más espectacular poco después de las 20:30. En la capital seguirá siendo parcial, mientras unos 40 municipios de la Comunidad entrarán en la franja de totalidad, con Somosierra como uno de los puntos donde la oscuridad durará más tiempo, alrededor de un minuto y medio.
Quienes hayan llegado al último día sin gafas tienen todavía una alternativa más segura que improvisar: compartir un visor homologado por turnos o acudir a alguno de los puntos oficiales de observación donde haya material disponible. La falta de gafas puede ser frustrante, pero mirar directamente al Sol sin protección adecuada puede provocar lesiones permanentes en la retina.