El aviso amarillo permanece activo desde las 13:00 en toda la Comunidad. Las recomendaciones afectan especialmente a quienes trabajan, hacen deporte o pasan largos periodos al aire libre, así como a niños, mayores y personas con enfermedades crónicas.
Las autoridades aconsejan evitar el ejercicio intenso y reducir los desplazamientos innecesarios cuando el calor alcanza sus valores más altos. Los paseos, entrenamientos y actividades deportivas deberían concentrarse a primera hora de la mañana o al final de la tarde.
Quienes tengan que salir deben utilizar ropa clara y ligera, protegerse la cabeza y llevar agua. Las gafas de sol y el calzado transpirable también ayudan a reducir la exposición, aunque la principal recomendación sigue siendo buscar sombra y descansar con frecuencia.
El efecto ya se nota en parques, plazas y terrazas, donde la actividad disminuye durante las horas más duras. Muchos vecinos adelantan sus compras, retrasan los paseos y reorganizan los planes familiares para evitar permanecer demasiado tiempo bajo el sol.
La situación también obliga a prestar más atención a quienes viven solos o tienen dificultades para desplazarse. Mantener el contacto con familiares y vecinos vulnerables, comprobar que beben agua y ayudarles a conservar la vivienda fresca puede evitar problemas de salud.
La activación de la fase de emergencia permite coordinar a servicios sanitarios, Protección Civil y ayuntamientos ante posibles incidencias. El dispositivo permanecerá atento a golpes de calor, deshidrataciones y cualquier aumento de la presión asistencial.
La jornada deja una ciudad más lenta en las horas centrales y más activa cuando baja el sol. Madrid mantiene su rutina, pero la adapta a una temperatura que obliga a medir cada paseo, cada trayecto y cada plan al aire libre.