Madrid se prepara para vivir tres noches en las que la luz será protagonista y cambiará la forma de recorrer la ciudad. LuzMadrid, el festival internacional que ya se ha hecho un hueco en la agenda cultural, vuelve con una edición que apuesta por la primavera y por el distrito de Arganzuela como epicentro de su recorrido. Del 12 al 14 de marzo, vecinos y visitantes podrán descubrir 15 instalaciones de artistas de dentro y fuera de España, repartidas por algunos de los rincones más reconocibles de la capital.
El festival, nacido en 2021 para celebrar el reconocimiento del Paisaje de la Luz como Patrimonio Mundial, convierte calles, plazas y edificios en escenarios de arte efímero. Este año, la cita se adelanta y se concentra en tres jornadas que invitan a pasear y mirar la ciudad con otros ojos. La propuesta es clara: salir a la calle, dejarse sorprender y compartir la experiencia con quienes también buscan algo distinto en el ritmo habitual de Madrid.
El mapa de LuzMadrid se despliega especialmente en Arganzuela, con puntos clave como la Explanada Multiusos de Madrid Río, la glorieta de San Víctor o Matadero Madrid, donde la luz dialoga con la arquitectura industrial. También participan espacios como la Presa número 8 de Madrid Río, la fachada del Complejo Cultural El Águila, el IES Cervantes, la Galería de Cristal del Palacio de Cibeles, la Plaza de la Villa y el frontón Beti Jai. Cada ubicación suma su propia atmósfera a la experiencia colectiva.
Entre las obras destacan propuestas como 'Redentora' de Gonzalo Brondo, 'Cluster' del estudio Playmodes, 'Trànsito' de cabosanroque y Studio Animal, 'Nadar la noche' del francés Cédric Le Borgne, 'Blueprint' de Studio Lemercier, 'Firmamento' de Quiet Ensemble, 'Deriva Térmica' de Rafael Lozano‑Hemme y 'Flux' del colectivo Collectif Scale. La variedad de estilos y enfoques refuerza el carácter internacional y abierto del festival.
LuzMadrid no solo suma arte a la ciudad, sino que invita a redescubrir espacios cotidianos bajo una nueva perspectiva. El festival se consolida como una cita imprescindible para quienes buscan planes diferentes y para quienes disfrutan de la ciudad cuando cambia su ritmo habitual.
Arganzuela, tradicionalmente ligada a la vida industrial y ferroviaria, ha experimentado en los últimos años una transformación marcada por la apertura de nuevos espacios culturales y la recuperación de zonas verdes junto al río. El distrito se ha convertido en un laboratorio de convivencia entre lo histórico y lo contemporáneo, y festivales como LuzMadrid refuerzan esa identidad dinámica. Madrid ya empieza a moverse en esa dirección, donde la cultura y el espacio público se encuentran de forma natural.