El programa incorpora este año varias novedades para facilitar el acceso a un mayor número de familias. Entre ellas destacan la ampliación de los límites de ingresos y la incorporación de nuevos elementos subvencionables, como sillones elevadores, sistemas de domótica, grifería adaptada o software de comunicación accesible.
El presupuesto de la convocatoria asciende a 65.000 euros y las solicitudes se valorarán de forma individual, teniendo en cuenta la situación personal, económica y social de cada solicitante. El objetivo es apoyar actuaciones que favorezcan la permanencia en el domicilio y mejoren la calidad de vida.
Para acceder a estas ayudas es necesario estar empadronado en Alcalá de Henares desde hace al menos un año, cumplir los requisitos económicos establecidos y acreditar una situación de dependencia, discapacidad o necesidades relacionadas con el envejecimiento. Los gastos subvencionables deben haberse realizado entre el 1 de septiembre de 2025 y el 30 de junio de 2026.
Las ayudas pueden destinarse tanto a pequeñas adaptaciones en el hogar como a la compra de productos de apoyo que faciliten las tareas cotidianas. Con ello se busca reducir barreras dentro de la vivienda y favorecer que las personas puedan mantener su autonomía durante más tiempo.
Cada vez son más los municipios que apuestan por este tipo de programas para responder al envejecimiento de la población. La adaptación de los hogares y el acceso a ayudas técnicas se consideran herramientas clave para prevenir situaciones de dependencia y evitar ingresos prematuros en centros residenciales.
Quienes todavía no hayan presentado la documentación deberán hacerlo antes de que finalice la jornada de este viernes. Una vez cerrado el plazo, el Ayuntamiento iniciará el proceso de revisión de las solicitudes y la posterior concesión de las ayudas conforme a los criterios establecidos en la convocatoria.
Alcalá de Henares lleva años reforzando sus políticas de apoyo a las personas mayores y con discapacidad, apostando por medidas que permitan seguir viviendo en el propio domicilio con mayor seguridad. Estas convocatorias forman parte de una estrategia que busca adaptar la ciudad a una población cada vez más envejecida y fomentar una vida más autónoma en el entorno habitual.