El primero de los nuevos trenes fabricados por CAF ya rueda en el circuito de pruebas que la compañía tiene en Navarra. Un segundo convoy llegará en los próximos días y ambos viajarán después a Madrid para iniciar ensayos nocturnos en varias líneas del suburbano. La previsión es que las pruebas arranquen este verano y que la línea automatizada entre plenamente en funcionamiento a lo largo de 2027.
Los nuevos trenes forman parte de un contrato de más de 531 millones de euros para renovar completamente la flota de la línea más transitada de Metro. La L6, utilizada por cientos de miles de personas cada día, se convertirá así en la primera línea automatizada de toda la red madrileña.
La transformación obliga también a adaptar las estaciones. Metro lleva meses instalando puertas automáticas en los andenes, reforzando infraestructuras y renovando sistemas eléctricos y de control. Además, la línea contará con más de 400 cámaras y sistemas de infrarrojos para vigilar túneles, estaciones y zonas restringidas, una especie de “burbuja” tecnológica diseñada para operar sin maquinistas.
Quienes utilizan la Circular ya han convivido durante meses con cierres parciales, autobuses sustitutivos y obras nocturnas. El objetivo final es aumentar la capacidad de la línea y reducir tiempos de espera en una infraestructura clave para conectar barrios y enlazar con casi toda la red de Metro.
La línea 6 no es una línea cualquiera. Con sus 28 estaciones y más de 23 kilómetros de recorrido, funciona como la gran arteria subterránea de Madrid y conecta algunos de los principales intercambiadores de transporte de la ciudad. Su automatización sitúa a Madrid en la misma dirección que otras grandes capitales europeas y asiáticas que ya operan líneas sin conductor desde hace años.
UPD: La automatización también avanza fuera de los andenes. Metro ha iniciado la modernización del depósito de Laguna, clave para adaptar el mantenimiento y la circulación interna a los futuros trenes sin conductor de la línea 6. La actuación, con una inversión prevista de 20,8 millones de euros, renovará sistemas de señalización y comunicaciones, conectará el recinto con el Puesto de Control Central y permitirá realizar las pruebas necesarias antes de la operación definitiva en 2027.