El reloj de la Real Casa de Correos, en la Puerta del Sol, marca cada año el inicio de la Nochevieja para millones de españoles. Detrás de su impecable funcionamiento hay tres relojeros que llevan casi treinta años dedicados a su cuidado: Jesús López-Terradas y los hermanos Pedro y Santiago Ortiz Rey.
Cada semana, estos expertos suben los 43 peldaños de la estrecha escalera de caracol que conduce al mecanismo. Su trabajo es esencial para que las campanadas suenen puntuales y sin fallos, manteniendo viva una de las tradiciones más emblemáticas del país.
El reloj de la Puerta del Sol no solo es un símbolo de Madrid, sino también un referente nacional. La dedicación de estos centinelas garantiza que, año tras año, el país entero pueda celebrar el cambio de año al compás de sus campanadas.