La Asociación Vecinal de Campamento ha denunciado la frecuencia de estos fallos, que se repiten desde hace meses. El último incidente dejó sin conexión a numerosos usuarios durante casi cuatro días, en lo que ya es el cuarto episodio similar en menos de un año.
Los vecinos reclaman a las operadoras respuestas claras y compensaciones por los perjuicios causados, especialmente para quienes dependen de internet para trabajar. También piden a las empresas encargadas de las obras mayor cuidado con las infraestructuras de fibra.
Al Ayuntamiento le exigen una supervisión más estricta y medidas que eviten nuevos cortes. Consideran que el impacto de las obras no puede trasladarse de forma constante a la vida cotidiana sin soluciones efectivas.
La transformación del Paseo de Extremadura busca mejorar la movilidad y reducir la contaminación, pero está alterando el ritmo de barrios que ahora conviven con desvíos, ruido y fallos en servicios básicos.
En una ciudad cada vez más dependiente de la conectividad, estos cortes evidencian cómo las grandes obras urbanas también afectan a aspectos esenciales del día a día, más allá del tráfico o el espacio público.