Uno de los centros que más preocupaba era el CEIP Río Alberche de Pelayos de la Presa. El frente de las llamas llegó a quedarse a unos 200 metros de sus instalaciones y el colegio fue utilizado además como base por una de las brigadas de la Unidad Militar de Emergencias que participó en la extinción. Pese a la proximidad del fuego, el edificio no sufrió daños graves.
Los servicios municipales y la Consejería de Educación trabajan ahora en limpiezas y pequeñas intervenciones en escuelas infantiles, colegios e institutos. Algunas vallas y juegos de exterior tendrán que ser reparados o sustituidos porque resultaron afectados por las elevadas temperaturas, aunque las llamas no llegaron directamente hasta ellos.
Durante las jornadas más complicadas del incendio sí fue necesario alterar la actividad educativa. Un total de 17 centros de Educación Infantil pertenecientes a 16 municipios suspendieron temporalmente sus clases, una decisión que afectó a más de 300 niños. Los centros fueron recuperando progresivamente la actividad conforme mejoraba la situación.
La emergencia también obligó a modificar el calendario de matriculación para evitar que los estudiantes evacuados o confinados perdieran una plaza. En FP Básica y de Grado Medio, quienes ya tengan plaza adjudicada podrán matricularse los días 1, 2 y 3 de septiembre. Después se abrirán nuevos plazos para cubrir las vacantes que queden disponibles.
En Grado Superior, la matrícula de los admitidos se realizará igualmente del 1 al 3 de septiembre, mientras que las últimas plazas se adjudicarán durante la segunda mitad del mes. Las Escuelas Oficiales de Idiomas también trasladan sus principales trámites a los primeros días de septiembre.
Habrá además una solución para las familias que no puedan regresar a sus viviendas. Los Servicios de Apoyo a la Escolarización facilitarán los cambios de colegio o instituto a quienes hayan tenido que trasladarse temporal o permanentemente a otra localidad por los daños ocasionados por el incendio.
La vuelta a las aulas será así uno de los primeros signos claros de recuperación para los municipios afectados. Después de evacuaciones, carreteras cortadas y semanas de trabajos de emergencia, septiembre devolverá alumnos y profesores a unos centros que estuvieron muy cerca del fuego, pero que podrán recuperar su actividad habitual desde el comienzo del curso.