Tras las primeras salidas, el ritmo se intensifica con la llegada del Triduo Pascual. El Jueves Santo, procesiones como la de Nuestro Padre Jesús Nazareno “El Pobre” partirán desde la iglesia de San Pedro el Viejo y recorrerán enclaves como la Plaza de la Villa o la Catedral de la Almudena. Ese mismo día, también destacan los recorridos de El Divino Cautivo y del Gran Poder con la Esperanza Macarena, que atravesarán puntos clave como la Puerta del Sol.
El Viernes Santo concentrará algunos de los momentos más esperados. Procesiones como la de Jesús Nazareno de Medinaceli o la de los Siete Dolores llenarán el centro de recogimiento, con saetas en lugares emblemáticos. A ellas se suman otras citas como el Santo Entierro o la Procesión del Silencio, que extenderán la actividad a distintos barrios.
El Sábado Santo mantendrá el pulso con la procesión de la Soledad y Desamparo, mientras que el cierre llegará el Domingo de Resurrección con la tradicional tamborrada en la Plaza Mayor, uno de los momentos más simbólicos de la semana.
Durante estos días, la ciudad adapta su ritmo: cortes de tráfico, cambios en el transporte y calles llenas forman parte del paisaje. La Semana Santa transforma Madrid en un escenario donde tradición, cultura y vida urbana conviven, ofreciendo una forma distinta de recorrer y entender la ciudad.