La principal novedad será acabar con la gestión fragmentada entre distintas empresas. Cada promoción quedará en manos de un único proveedor encargado de coordinar todos los servicios comunes del edificio, desde una avería técnica hasta un problema con el ascensor.
La misma compañía asumirá también la limpieza y la jardinería. Los vecinos dispondrán de una centralita telefónica directa para comunicar la incidencia a la propia empresa responsable de resolverla, evitando tener que averiguar qué proveedor corresponde a cada problema.
El sistema, conocido como facility management, se irá estrenando progresivamente en las 24 nuevas promociones que la empresa municipal incorporará a su parque público. La implantación comenzará con los inmuebles entregados desde enero del próximo año.
EMVS Madrid dejará así buena parte de la gestión diaria en manos de estos operadores y pasará a concentrarse en supervisar y auditar los trabajos. Su función será comprobar que las incidencias se resuelven correctamente y que las empresas cumplen los niveles de calidad fijados para los edificios públicos.
El cambio llega después de un fuerte crecimiento del parque municipal. Durante los últimos siete años, EMVS Madrid ha aumentado en torno a un 60 % su número de viviendas públicas tras promover y construir más de 3.650 nuevos pisos, una expansión que también multiplica las reparaciones y tareas de mantenimiento que debe gestionar.
Para quienes estrenen vivienda pública a partir de 2027, el cambio se notará sobre todo cuando aparezca un problema doméstico: una puerta común estropeada, un ascensor fuera de servicio o una incidencia de limpieza tendrán un único interlocutor. El Ayuntamiento busca que esa simplificación reduzca esperas y convierta el mantenimiento diario de los nuevos edificios en un proceso mucho menos burocrático.