La Comunidad de Madrid mantiene la prohibición de lanzar pirotecnia en zonas forestales y en un radio de 400 metros alrededor. La restricción pretende evitar que una chispa provoque nuevos focos en un momento especialmente delicado para los montes de la región.
La medida llega después de que los incendios hayan arrasado más de 77.000 hectáreas y obligado a desplazar a miles de personas. El Ministerio del Interior también ha suspendido temporalmente el uso de maquinaria agrícola para la cosecha en Madrid y Ávila mientras continúe la emergencia.
Soto del Real ha decidido aplazar su espectáculo pirotécnico hasta octubre, cuando se celebran las fiestas de la Virgen del Rosario. Collado Villalba, por su parte, canceló los fuegos artificiales que tradicionalmente cerraban su programa festivo.
En Villaverde Bajo sí se mantuvo el espectáculo previsto, ya que el entorno no se encuentra próximo a zonas forestales y la prohibición no era aplicable. Cada municipio debe valorar la ubicación, las condiciones meteorológicas y el nivel de riesgo antes de autorizar este tipo de actividades.
Las celebraciones siguen adelante en localidades de la Sierra Norte como La Hiruela, Casas de Uceda, Soto del Real y Lozoya. San Lorenzo de El Escorial tomará el relevo a partir del 10 de agosto con procesiones, conciertos y actividades en las calles.
El 112 mantiene un nivel de peligro muy alto y las previsiones apuntan a temperaturas elevadas, viento y humedad baja. Estas condiciones facilitan la propagación de las llamas y obligan a reforzar la vigilancia durante los eventos que concentran a cientos o miles de personas.
Las verbenas, romerías y conciertos continúan formando parte del verano madrileño, pero la pirotecnia deja de ser imprescindible en las noches de fiesta. Consultar los cambios de última hora y respetar las restricciones será clave para disfrutar de las celebraciones sin aumentar el riesgo para los pueblos y su entorno natural.