Las funciones serán de miércoles a sábado a las 20 horas y el domingo a las 19 horas, con una duración aproximada de 100 minutos. Las entradas parten de 24,50 euros y llegan hasta 58,50 según la zona del teatro, con localidades de precio más bajo que pueden tener visibilidad limitada en algunas escenas.
La obra sigue a Lamparilla, un barbero ingenioso que se mueve con soltura entre rumores, amores y conspiraciones políticas, acompañado por la joven costurera Paloma. La acción mezcla al pueblo de Madrid con los enredos de la corte y recupera un Lavapiés del siglo XVIII lleno de picardía, canciones y personajes que entran y salen de los planes de la aristocracia.
La música se interpretará en directo por el coro y la orquesta de L’Operamore. Marco Moncloa firma la dirección artística y escénica y Javier Corcuera se ocupa de la dirección musical, mientras los papeles principales recaen, entre otros, en Marco y Lorenzo Moncloa como Lamparilla y Camila Oria como Paloma.
El barberillo de Lavapiés forma parte de una programación de zarzuela que ha ocupado buena parte del verano en el teatro de la plaza de la Cebada. Tras títulos como La Gran Vía, La revoltosa y La verbena de la Paloma, la cartelera mantiene el género en pleno centro justo cuando terminan las fiestas más castizas del calendario madrileño.
Y todavía quedan varias citas. Del 26 al 30 de agosto llegará Luisa Fernanda; del 2 al 4 de septiembre será el turno de La tabernera del puerto y los días 5 y 6 cerrará este ciclo La Traviata, dando el salto de la zarzuela a la ópera de Verdi.
La ubicación ayuda a completar el plan. El teatro está en la plaza de la Cebada, a pocos pasos del Mercado de la Cebada, Lavapiés y las calles donde transcurre buena parte del imaginario castizo que alimenta estas obras. Salir de la función significa regresar, casi sin transición, al mismo Madrid de plazas, tabernas y calles estrechas que aparece transformado sobre el escenario.
Este final de agosto deja así una alternativa bastante distinta a las terrazas y los cines de verano: escuchar una zarzuela con orquesta en directo en La Latina mientras la historia habla precisamente del Madrid que comienza al otro lado de las puertas del teatro.