La reapertura supone un alivio inmediato para quienes cruzan Alcalá a diario. Durante las últimas semanas, los cortes y desvíos han alterado la movilidad, obligando a buscar rutas alternativas en horas clave.
Los trabajos continúan ahora en la semi-calzada en sentido Guadalajara, donde se ajustará la señalización y se habilitarán progresivamente ambos carriles. El objetivo es restablecer completamente la circulación lo antes posible.
La intervención incluye la renovación del colector que conecta esta vía con el entorno del túnel de Torrelaguna, una mejora clave para el funcionamiento de la red de saneamiento.
El proyecto cuenta con una inversión de más de tres millones de euros, dentro del Programa de Inversión Regional de la Comunidad de Madrid, enfocado en modernizar infraestructuras urbanas.
Para quienes se mueven por Alcalá, la reapertura marca un regreso a trayectos más directos y previsibles. Aun así, las obras recuerdan cómo este tipo de intervenciones, aunque necesarias, reconfiguran temporalmente la movilidad y obligan a la ciudad a adaptarse a nuevos ritmos durante su desarrollo.