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Madrid dará teleasistencia gratis a todos los mayores de 85 años

Madrid ampliará a partir de enero de 2027 la gratuidad de la teleasistencia municipal a todos los vecinos mayores de 85 años. La medida rebaja en dos años el umbral actual y permitirá que miles de personas mayores puedan mantener este servicio sin coste.

Una persona mayor, con una asistencia a domicillo

Por · Madrid ·

Hasta ahora, la gratuidad por edad alcanzaba a los mayores de 87 años. Con el nuevo cambio, el Ayuntamiento incorporará a 12.280 usuarios más, hasta llegar a 85.480 personas que no tendrán que pagar por la prestación.

El anuncio forma parte del debate sobre el estado de la ciudad y cumple una de las promesas electorales del PP en Madrid: eliminar progresivamente el copago de la teleasistencia para los mayores de 85 años. La aplicación será efectiva desde enero de 2027.

El proceso se ha hecho por fases. En 2024, el servicio pasó a ser gratuito para los mayores de 90 años; en 2025 se extendió a quienes tenían entre 88 y 89; en 2026 llegó a los mayores de 87, y el siguiente salto será incluir a toda la población de más de 85 años.

La medida tiene un impacto directo en muchas familias madrileñas. La teleasistencia permite que personas mayores, especialmente quienes viven solas o pasan muchas horas sin compañía, puedan seguir en su casa con una red de apoyo disponible ante caídas, emergencias o situaciones de riesgo.

Actualmente, el servicio cuenta con unos 130.000 usuarios mensuales en la capital. Según los datos municipales, alrededor del 66% ya no paga por la prestación, ya sea por edad o por tener una renta baja. También disfrutan de gratuidad 35.500 personas con ingresos inferiores a 614 euros al mes.

La teleasistencia ya no se limita al clásico botón de emergencia. En los últimos años ha incorporado dispositivos que refuerzan la seguridad diaria, como relojes con botón SOS, pulseras o colgantes con sensor de caída, detectores de gas y humo, y sistemas pensados para responder más rápido cuando algo ocurre en casa.

Más de 13.100 usuarios llevan relojes inteligentes, otros 40.700 utilizan pulseras o colgantes con detección de caídas y en 21.300 hogares se han instalado sensores de gas o humo. Son herramientas discretas, pero pueden marcar la diferencia cuando una persona mayor se cae, se desorienta o no puede pedir ayuda por sí misma.

El servicio está pensado para mayores de 65 años y personas en situación de dependencia que quieren seguir viviendo en su entorno habitual. Para muchas familias, supone tranquilidad; para los usuarios, una forma de conservar autonomía sin sentirse completamente solos ante una emergencia.

El envejecimiento de la población obliga a las ciudades a adaptar sus servicios sociales a una realidad muy concreta: cada vez más vecinos quieren envejecer en casa, pero necesitan apoyos accesibles, cercanos y sostenidos. La teleasistencia se ha convertido en una de esas piezas silenciosas que sostienen la vida cotidiana.

Con la nueva ampliación, Madrid no solo reduce un gasto para miles de hogares. También refuerza una idea cada vez más importante en los barrios: cuidar a los mayores no consiste únicamente en atender grandes emergencias, sino en hacer posible que sigan viviendo con seguridad en su propia casa.

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Luisa Pérez
Luisa Pérez
Editora del contenido urbano
Publicado ID48969

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