La Puerta de Alcalá dejará de ser solo un monumento para contemplar desde lejos: a partir de 2027, madrileños y visitantes podrán cruzarla a pie gracias a la transformación del bulevar que la rodea. El proyecto, que arranca en febrero, permitirá recorrer el eje entre Cibeles y el monumento, tanto en sentido central como transversal, devolviendo a este espacio su carácter de acceso emblemático a la ciudad.
La reforma incluye la creación de un paseo central que ofrecerá nuevas perspectivas de la Puerta de Alcalá, uno de los grandes símbolos del Paisaje de la Luz. El objetivo es acabar con el aislamiento provocado por el tráfico y acercar el monumento a la vida urbana, según ha explicado la delegada de Obras y Equipamientos tras la primera junta de gobierno del año.
El equipo de José Luis Martínez-Almeida busca así devolver el protagonismo a este icono madrileño antes de las próximas elecciones municipales. Las obras, que se extenderán hasta el final del mandato, contemplan también la ampliación de aceras y la recuperación del arbolado original de los años 60, transformando el entorno en un espacio más amable y accesible para todos.