El recorrido conecta estaciones como Barrio del Puerto, Coslada Central, San Fernando o Hospital del Henares, puntos estratégicos para quienes se mueven por el Corredor del Henares. Tras meses de obras, la línea ha recuperado su papel dentro de la red de transporte.
La intervención ha incluido mejoras técnicas centradas en la seguridad. Se han impermeabilizado tramos del túnel, reforzado el terreno y optimizado el sistema de drenaje. En total, se ha actuado sobre miles de metros de suelo y varios kilómetros de trazado para evitar futuras incidencias.
La inversión directa en esta fase ha sido de 2,7 millones de euros, aunque el esfuerzo acumulado en los últimos años supera los 170 millones. Estas actuaciones buscan garantizar un servicio más estable y fiable para los usuarios.
Además, la Comunidad de Madrid ha tramitado decenas de expedientes para compensar afecciones derivadas de las obras, con un impacto económico relevante. El objetivo es mantener la línea operativa sin repetir los problemas que obligaron a su cierre.
La línea vuelve a ofrecer trayectos más estables y reduce tiempos de desplazamiento en el este de Madrid. Su funcionamiento regular mejora la conexión diaria con el resto de la red de metro.