En la exposición Fitur 2026 en Madrid, la icónica estatua del Oso y el Madroño se presentó con un aspecto inusual: el artista mexicano César Menchaca la transformó por completo utilizando la técnica huichol, cubriéndola con abalorios que reflejan la espiritualidad y la cosmogonía de los pueblos indígenas.
La nueva versión de la escultura se hizo rápidamente popular entre los residentes y turistas, eclipsando temporalmente al original y convirtiéndose en un llamativo objeto de arte en el centro de la ciudad.
El proyecto simboliza el diálogo cultural entre México y España, uniendo la tradición y la modernidad, y la ceremonia de inauguración contó con la participación de representantes de la cultura mexicana y autoridades oficiales. Según Menchaca, su objetivo es crear, a través del arte, puentes de entendimiento y reflexión sobre los valores globales, convirtiendo cada objeto en un punto de encuentro entre dos mundos.