La actuación prevé ampliar el andén central y el situado junto al edificio de viajeros. Este cambio permitirá instalar ascensores y escaleras mecánicas, además de eliminar barreras para personas con movilidad reducida, viajeros con equipaje y familias que se desplazan con carritos.
El paso subterráneo que conecta los andenes también se prolongará y adaptará a la nueva distribución. A ello se sumarán marquesinas de mayor tamaño, pensadas para proteger mejor de la lluvia y del sol durante las esperas.
La reforma afectará igualmente a las vías. La actual vía 3 será retirada y se construirá una nueva vía de apartado de 750 metros, equipada con sistemas de seguridad en ambos extremos. También se revisarán el drenaje, la electrificación y distintos elementos de la infraestructura ferroviaria.
Adif estudiará además si es necesario modificar pasos inferiores o superiores próximos a la estación. Estas decisiones dependerán de cómo encajen las nuevas vías, los andenes ampliados y los accesos dentro del conjunto actual.
El proyecto incluye la rehabilitación del edificio de viajeros, la recuperación de la nave almacén y la puesta en valor del antiguo enclavamiento ferroviario. El objetivo es modernizar la estación sin perder los elementos históricos que forman parte de su identidad.
En el exterior se renovarán los accesos peatonales y para vehículos, se mejorará la iluminación de los aparcamientos y se reorganizarán las dársenas de autobuses. La intención es facilitar los transbordos y reducir los recorridos entre Cercanías, autobús y coche.
El contrato tendrá una primera fase de 24 meses para redactar el proyecto y otra de 12 meses de apoyo técnico durante las obras. Los cambios, por tanto, no serán inmediatos, pero marcarán una renovación profunda de uno de los principales puntos de movilidad del sur de Madrid.