El gran nombre del cartel es David Guetta, que llega como principal reclamo tras ser elegido mejor DJ del mundo en 2025. Su actuación convertirá la madrugada del sábado en uno de los momentos más esperados del festival, especialmente para quienes buscan una sesión de gran formato con sonido de estadio.
La programación, sin embargo, va mucho más allá del DJ francés. A Summer Story reunirá también a Third Party, Nifra, Ely Oaks, 999999999, Jamie Jones, Nicky Romero, Meduza, Mathame, Korolova, Trym, Sephax, Rikhter, Cera Khin, Joris Voorn, Nic Fanciulli y Karretero, entre otros nombres de la escena electrónica internacional y nacional.
El festival arrancará el viernes 19 y se alargará hasta la mañana del domingo, con conciertos desde las 20:00 hasta las 8:00. La organización recomienda llegar con margen, tanto para evitar colas en los accesos como para moverse con calma dentro de un recinto que concentrará mucho público durante toda la noche.
Uno de los focos estará en el Lenovo Stage durante la madrugada del sábado. David Guetta actuará de 1:00 a 2:30, mientras que DJ Nano tomará el relevo más tarde con su show Oro Viejo, programado desde las 4:00 hasta el cierre, a las 8:00. Será una de las sesiones más largas y nostálgicas del fin de semana.
La movilidad será una parte clave del plan. Quienes viajen en coche desde Madrid deberán utilizar la salida 33, aunque se recomienda prever retenciones y organizar bien la vuelta. En transporte público, las opciones incluyen varias líneas de autobús y la Línea 9 de Metro, además de lanzaderas especiales desde Arganda del Rey, Ventas y Conde de Casal.
Las lanzaderas se presentan como una de las alternativas más cómodas para quienes quieran evitar el coche después de una noche de festival. Los billetes de ida y vuelta parten de 24 euros y buscan absorber parte del movimiento de miles de asistentes entre Madrid y la Ciudad del Rock.
La electrónica volverá a cambiar durante dos noches el ritmo habitual de Arganda. La Ciudad del Rock ya es uno de los grandes escenarios de verano de la Comunidad de Madrid, pero eventos como A Summer Story muestran hasta qué punto los festivales han desplazado parte de la vida nocturna fuera del centro: menos salas pequeñas, más recintos abiertos y una experiencia pensada para bailar hasta que amanezca.