Para los viajeros de Humanes, Fuenlabrada, Leganés, Alcorcón y Móstoles desaparece desde hoy uno de los principales inconvenientes de las obras de verano. Los trenes vuelven a atravesar de forma continua Villaverde Alto, Atocha y Embajadores, por lo que dejan de ser necesarias las lanzaderas especiales y los transbordos creados durante el corte. Adif señala que la circulación de la C-5 vuelve a ser la habitual.
Durante las últimas semanas, los servicios procedentes de Humanes y Fuenlabrada terminaban en Villaverde Alto, mientras los de Móstoles El Soto lo hacían en Embajadores, ambos con frecuencias de diez minutos. Renfe añadió además lanzaderas entre Villaverde Alto y Méndez Álvaro cada 35 minutos, con parada en Puente Alcocer, Orcasitas y Doce de Octubre.
La recuperación de la C-5, sin embargo, no significa el final de las obras en Atocha. Las líneas C-2, C-7, C-8a, C-8b y C-10 mantienen modificaciones durante la segunda mitad de agosto, con recorridos recortados y frecuencias inferiores a las habituales. Renfe mantiene este dispositivo especial hasta el 28 de agosto.
En la C-2, los trenes circulan por la vía de contorno con pasos cada 20 minutos en hora punta y 30 en hora valle. La C-7 ofrece trenes entre Alcalá de Henares, Entrevías y Atocha cada 12 minutos en las horas de mayor demanda y cada 16 el resto del día; entre Príncipe Pío, Las Rozas y Nuevos Ministerios, la frecuencia es de 30 minutos.
También siguen los cambios en las líneas de la sierra. La C-8a entre El Escorial y Atocha y la C-8b entre Cercedilla y Atocha funcionan cada 30 minutos en hora punta y cada 60 en hora valle. La C-10 queda limitada al recorrido entre Villalba y Delicias, con trenes cada media hora y sin acceso a sus andenes en Méndez Álvaro.
El calendario reserva todavía dos interrupciones importantes. Los fines de semana del 29 y 30 de agosto y del 5 y 6 de septiembre se cerrará el túnel de Sol entre Atocha y Nuevos Ministerios, lo que obligará a modificar las líneas C-3 y C-4 y establecer cabeceras provisionales en ambas estaciones.
Todas estas actuaciones forman parte de la transformación del esquema de vías de Atocha Cercanías. Una vez terminada, Adif prevé aumentar hasta un 33 % la capacidad del túnel de Sol desde octubre y disponer de mayor margen para gestionar los trenes entre las seis y las nueve de la mañana. Para los usuarios de la C-5, al menos, el cambio más esperado ya ha llegado: desde este lunes vuelve a ser posible cruzar Madrid de un extremo al otro de la línea sin bajarse a mitad del trayecto.