La medida se aplica a los vuelos con origen o destino en Madrid y Burdeos incluidos en el periodo habilitado por la compañía. Los cambios permiten trasladar el viaje hasta el 3 de agosto, siempre que haya disponibilidad en la misma cabina.
La alternativa al cambio de fecha es recibir un bono por el valor del billete. No se contempla el reembolso directo al método de pago, salvo que el vuelo termine siendo cancelado y se apliquen las condiciones habituales de la aerolínea.
En Madrid, el principal problema no está en la operativa de Barajas, sino en las dificultades para llegar hasta el aeropuerto. Los incendios han afectado a trece carreteras de la red regional y a unos 178 kilómetros de vías, obligando a modificar recorridos desde varios municipios.
La compañía ha aclarado que sus vuelos desde Madrid no están sufriendo alteraciones directas por el fuego. Aun así, recomienda salir con más tiempo, revisar el tráfico y comprobar el estado del vuelo antes de desplazarse a las terminales.
La política especial también incluye el aeropuerto de Burdeos. Los incendios del suroeste de Francia han provocado importantes demoras en sectores del espacio aéreo gestionados desde esa ciudad por la proximidad de las llamas al centro de control.
Estas restricciones pueden repercutir en vuelos que ni siquiera tengan Burdeos como origen o destino, ya que parte del tráfico aéreo europeo atraviesa esos sectores. Los pasajeros deben consultar cualquier cambio directamente con su aerolínea antes de acudir al aeropuerto.
El episodio deja un inicio de agosto condicionado tanto en tierra como en el aire. Carreteras afectadas, trayectos más largos y posibles demoras obligan a planificar cada viaje con margen, incluso cuando el vuelo continúa programado con normalidad.