El transporte público será la opción más práctica. La parada recomendada es Villaverde Alto, en la línea 3 de Metro, aunque también se podrá llegar en Cercanías por Villaverde Alto y San Cristóbal Industrial. Para quienes vengan desde Getafe, la línea 12 de Metro hasta Los Espartales aparece como otra alternativa útil.
La vuelta es el punto más delicado, sobre todo cuando terminen los conciertos principales. Metro reforzará la línea 3 desde Villaverde Alto hacia el centro: el 8 de julio habrá servicio especial hasta las 2:00 y los días 9, 10 y 11 hasta las 3:30. En esos viajes solo se podrá subir en Villaverde Alto y bajar en Legazpi, Embajadores y Sol.
Cercanías también tendrá servicio especial nocturno entre Villaverde Alto y Atocha, sin paradas intermedias, con horarios similares a los del refuerzo de Metro. Además, habrá lanzaderas de EMT desde la zona de Villaverde hacia Legazpi y Atocha durante la salida del festival, con frecuencias pensadas para absorber buena parte del público.
Quienes prefieran autobús cuentan con líneas como la 22, 79, T41 y N14, además de varias interurbanas que conectan con municipios del entorno. Aun así, conviene revisar posibles desvíos por cortes de tráfico, porque el movimiento de asistentes y las restricciones en Villaverde pueden alterar recorridos habituales.
El coche privado no parece la opción más cómoda. Habrá puntos concretos para dejar y recoger pasajeros, pero el entorno del recinto estará muy condicionado por cortes, bolsas de espera y tráfico de salida. Los taxis tendrán zona habilitada en la calle San Eustaquio, mientras que los VTC contarán con punto de encuentro en Valle de Tobalina.
En los accesos también habrá controles. Solo se permiten bolsos, mochilas o bolsas de hasta 30 x 30 centímetros y de material no rígido. No se podrán introducir objetos como vidrio, recipientes rígidos, sillas, maletas, paraguas, aerosoles, palos selfie, bengalas, punteros láser ni cámaras profesionales con objetivos intercambiables.
La mejor estrategia para vivir el Mad Cool sin convertir la noche en una carrera de obstáculos es llegar con margen, llevar lo justo y pactar un punto de encuentro antes de que falle la cobertura. En una cita de este tamaño, moverse bien por Villaverde puede marcar la diferencia entre recordar el festival por los conciertos o por la espera para volver a casa.