El movimiento marca el final de una etapa para el antiguo food hall, que llegó a reunir hasta 13 restaurantes y propuestas de chefs reconocidos. La salida de Mad Gourmets y las dificultades de la restauración en ese espacio han llevado a la propiedad a buscar un modelo distinto, menos centrado en comer y más orientado al cuidado personal.
AIRE Ancient Baths invertirá 21,5 millones de euros en su nuevo centro madrileño. El espacio tendrá 2.200 metros cuadrados, acceso propio desde la calle Alcalá y una propuesta inspirada en la tradición de los baños antiguos, con un formato que la marca ya ha llevado a ciudades como Nueva York o Londres.
La apertura también tendrá impacto en la actividad del entorno. Está prevista la creación de unos 100 empleos, una cifra relevante en una zona donde el turismo, las compras, los hoteles y la restauración conviven con una presión comercial constante.
Para Galería Canalejas, el cambio supone ajustar su identidad dentro del lujo madrileño. El complejo ya no quiere depender solo de tiendas exclusivas o de una oferta gastronómica potente, sino sumar experiencias que alarguen la visita y atraigan a un público dispuesto a pagar por bienestar, privacidad y servicios especiales.
La ubicación juega a favor del proyecto. Entre la calle Alcalá y la carrera de San Jerónimo, muy cerca de Sol, Galería Canalejas ocupa un enclave de enorme visibilidad, conectado con hoteles, oficinas, zonas comerciales y recorridos turísticos del centro.
El edificio también aporta parte del atractivo. El complejo se integra en el histórico Palacio de la Equitativa, un espacio que ha ido cambiando de uso y de perfil desde su reapertura comercial, con Hermès como una de las primeras grandes firmas en instalarse allí.
La llegada de AIRE Ancient Baths deja una señal clara sobre cómo evoluciona el lujo en Madrid: ya no se trata solo de comprar o cenar en lugares exclusivos. Cada vez pesa más la experiencia, el tiempo de desconexión y la capacidad de convertir un edificio emblemático del centro en un destino para quedarse, no solo para pasar.