En Madrid se construirá una nueva Base Cibernética, un complejo de unos 100 000 metros cuadrados que se convertirá en un nodo clave para la seguridad digital del país. El proyecto está supervisado por el Ministerio de Defensa de España, con la participación de la OTAN, y la puesta en marcha de la base está prevista para finales de 2029.
El nuevo centro se ubicará junto a la base actual de Retamares, en Pozuelo de Alarcón, donde ya operan el Mando Conjunto del Ciberespacio y la Escuela Militar de Ciberoperaciones. La ampliación convertirá esta zona en el cuartel general de la ciberdefensa española.
Dentro de la base se crearán un centro de mando operativo 24 horas al día, zonas de formación e investigación, así como una plataforma de entrenamiento NATO Cyber Range para simular operaciones cibernéticas. Aquí se formará a especialistas, se probarán tecnologías y se coordinará la protección de las redes y los datos militares frente a ataques y espionaje digital.