Las piezas, datadas entre los siglos I a.C. y II d.C., se exhiben en el patio romano del museo hasta el 25 de octubre. Su historia reciente incluye un recorrido por subastas internacionales e incluso una estancia en el Metropolitan Museum of Art antes de ser localizadas y devueltas a España.
La recuperación ha sido posible gracias a una investigación coordinada por la Brigada de Patrimonio Histórico de la Policía Nacional, con el apoyo de organismos internacionales como Homeland Security Investigations y autoridades suizas. El proceso ha permitido devolver al país unas piezas de alto valor histórico que habían salido ilegalmente del territorio.
Según el museo, ambos conjuntos fueron creados para la élite romana y probablemente formaron parte de la decoración de una villa de alto nivel. Destaca que se conserven completos, incluidas sus bases, algo poco habitual en este tipo de hallazgos.
Desde su llegada en diciembre de 2025, las esculturas han pasado por un proceso de conservación para garantizar su estabilidad y preservación.
La exposición refuerza el papel del Museo Arqueológico Nacional como uno de los grandes espacios para comprender la historia peninsular. La muestra ofrece una oportunidad única para redescubrir piezas que, tras años fuera del país, vuelven a integrarse en el patrimonio cultural accesible al público.