El primer cambio llegará en sentido subida, donde el carril más próximo a la mediana quedará cerrado a partir del viernes 17. La misma restricción se aplicará en sentido bajada desde el lunes 20 de julio, completando así la reducción de capacidad en ambas direcciones.
Los cortes permitirán avanzar en la construcción del futuro paseo central proyectado entre la plaza de Cibeles y la Puerta de Alcalá. Los trabajos entran ahora en una nueva fase que requiere ocupar parte de la calzada durante varias semanas.
El Ayuntamiento ha elegido julio y agosto para concentrar las actuaciones, aprovechando que el tráfico suele disminuir durante las vacaciones. La previsión es mantener dos carriles abiertos en cada sentido durante todo el verano y recuperar la circulación habitual en septiembre.
Aun así, el estrechamiento puede afectar especialmente a las horas punta y a los vehículos que atraviesan el centro para dirigirse hacia el barrio de Salamanca, Retiro o la zona de Gran Vía. También podrían registrarse demoras en las calles próximas utilizadas como alternativa.
La recomendación municipal es evitar el coche privado siempre que sea posible y recurrir al transporte público. Metro y autobús serán las opciones más directas para desplazarse por una zona en la que también coinciden numerosas líneas urbanas y recorridos turísticos.
El tramo afectado es uno de los puntos más reconocibles de la capital y una vía habitual para celebraciones, manifestaciones y grandes eventos. Quienes tengan que pasar por la zona durante las próximas semanas deberán contar con más tiempo de viaje y consultar el estado del tráfico antes de salir.