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Madrid baja un 32% el tráfico dentro de la M-30 antes de recibir al Papa

Madrid se mueve estos días de una forma poco habitual. A dos días de la llegada del Papa León XIV, el tráfico dentro de la M-30 ha bajado un 32,4%, una caída notable que coincide con cortes, servicios gratuitos y cambios en los desplazamientos diarios de miles de personas.

La M-30 libre de tráfico

Por · Madrid ·

La reducción del tráfico llega en una semana especialmente sensible para la ciudad. Los carriles centrales del Paseo de la Castellana están cortados en varios tramos, entre Plaza de Cuzco y Plaza de San Juan de la Cruz, y desde el Puente de Raimundo Fernández Villaverde hasta Plaza de Lima.

Esos cortes han obligado a muchos conductores a reorganizar rutas, adelantar salidas o dejar el coche en casa. En una ciudad acostumbrada a medir su ritmo por la M-30 y la Castellana, cualquier restricción en esos ejes se nota rápido en oficinas, barrios, transporte público y accesos al centro.

Bicimad ha sido uno de los grandes beneficiados. El miércoles se registraron 65.338 viajes, un 13% más que la semana anterior y un 38% por encima de un día habitual del año pasado. La gratuidad del servicio, activa del 3 al 9 de junio, ha empujado a más usuarios a probar la bicicleta pública.

La EMT también funciona gratis durante esas fechas, aunque el aumento de viajeros ha sido mucho más discreto, por debajo del 1%. El teletrabajo y la reorganización de horarios pueden haber suavizado la presión sobre los autobuses, especialmente en las horas punta.

Para quienes viven o trabajan dentro de la M-30, la semana exige más previsión de lo normal. Algunos trayectos son más rápidos por la caída del tráfico, pero otros dependen de cortes puntuales, desvíos y de una mayor presencia de personas en las zonas vinculadas a la visita papal.

La situación deja una imagen curiosa de Madrid: menos coches en el interior de la ciudad, más bicicletas públicas en circulación y transporte gratuito como alternativa. No es un cambio estructural, pero sí una prueba visible de cómo responde la capital cuando se fuerza una movilidad distinta durante varios días.

Para los madrileños, la clave estará en lo práctico: revisar cortes antes de salir, aprovechar EMT o Bicimad si encajan en el trayecto y evitar improvisar en el entorno de la Castellana. La visita del Papa pasará, pero estos días muestran hasta qué punto la ciudad puede cambiar cuando el coche pierde peso, aunque sea de forma temporal.

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Luisa Pérez
Luisa Pérez
Editora del contenido urbano
Publicado ID48692

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