La incidencia más importante se ha producido en la A-4, alrededor del kilómetro 51. El accidente ha obligado a cerrar temporalmente el carril izquierdo en sentido Madrid y ha llegado a generar unos tres kilómetros de retenciones.
La segunda complicación se ha localizado en la A-1, a la altura del kilómetro 73, en el entorno de Sieteiglesias. Allí, otro siniestro ha dejado aproximadamente dos kilómetros de circulación lenta para los conductores que avanzaban hacia la capital desde el norte de la región.
La Dirección General de Tráfico situaba ambas incidencias todavía activas alrededor de las 16.45 horas. Para quienes regresaban de Aranjuez, la Sierra Norte o de una escapada fuera de Madrid, los accidentes han añadido tiempo a un domingo en el que las entradas a la ciudad concentran buena parte de los desplazamientos por carretera.
La situación, sin embargo, ha mejorado rápidamente. Antes de las seis de la tarde la circulación había recuperado la normalidad en ambos puntos y ya no se mantenían las retenciones provocadas directamente por estos dos accidentes.
La A-4 es una de las principales vías utilizadas para regresar a Madrid desde el sur, mientras que la A-1 absorbe buena parte de los desplazamientos desde la Sierra Norte y provincias como Segovia o Burgos. Cualquier incidente en estas carreteras puede extender las colas con rapidez cuando coincide con la vuelta de un domingo de verano.
La tarde deja así dos puntos negros puntuales, pero sin prolongar las complicaciones hasta la noche. Las colas de Aranjuez y Sieteiglesias han desaparecido y los accesos recuperan su circulación habitual después de un regreso dominical algo más lento de lo previsto.