Las mayores dificultades se concentran en tramos como Valmojado y Talavera de la Reina en la A-5, así como en Los Cerralbos y Santa Olalla. En la A-1, la circulación se ralentiza en San Agustín de Guadalix, mientras que la A-6 suma tráfico denso en puntos como Torrelodones, Las Matas y Las Rozas, especialmente en dirección a la M-50 y la M-40.
La Dirección General de Tráfico prevé más de un millón de desplazamientos en la Comunidad de Madrid durante este retorno. Para gestionar el volumen, se han habilitado carriles adicionales y reversibles en los accesos a la ciudad, junto a restricciones para vehículos pesados y un refuerzo de la vigilancia con radares y helicópteros.
Las horas más complicadas se sitúan entre las 16:00 y las 23:00 del domingo, con prolongación de las retenciones en la mañana del lunes en algunas comunidades. El fenómeno se repite en otras grandes vías del país, pero es en los accesos a Madrid donde la densidad de tráfico alcanza su punto más alto.
Las autoridades insisten en la prudencia al volante y recomiendan evitar las horas punta, planificar el trayecto y consultar el estado del tráfico en tiempo real. En este tipo de operaciones, la intensidad en periodos cortos es lo que más impacta en la circulación.
El regreso masivo tras unos días de descanso vuelve a poner a prueba la capacidad de las infraestructuras y la organización del tráfico. Para muchos, el final del puente no solo marca la vuelta a la rutina, sino también una tarde condicionada por los atascos y la necesidad de adaptar horarios y desplazamientos en una ciudad que retoma su ritmo habitual.