El conjunto blanco se impuso con claridad por 92-83, controlando el ritmo del encuentro desde los primeros minutos y gestionando la ventaja con solvencia.
Uno de los nombres propios del partido fue Mario Hezonja, que lideró al equipo en ataque con 15 puntos y marcó diferencias en los momentos decisivos. Su actuación, junto al rendimiento colectivo, permitió al Madrid mantener siempre el control del juego.
El triunfo confirma la fiabilidad del equipo como local, donde se ha mostrado prácticamente imbatible durante la temporada. En una jornada exigente, el Madrid respondió con autoridad ante un rival que buscaba sorprender fuera de casa.
Con esta victoria, el Real Madrid se sitúa en la tercera posición de la clasificación de la Euroliga, consolidando su candidatura de cara al tramo decisivo del calendario. La regularidad y el rendimiento en casa se perfilan como claves para afrontar las próximas citas europeas.